Burdeos, en un día

 

Burdeos, capital de la región de Nueva Aquitania, fue habitada por Neandertales hace más de 20.000 años, y a día de hoy, es una ciudad portuaria al sudoeste de Francia por donde fluye el río La Garonne. Es la quinta ciudad de Francia en importancia tras París, Marsella, Lyon y Toulouse. Una ciudad con un aire tranquilo y que se asemeja, a escala reducida, a París. Con un toque neoclásico y barroco, Burdeos es una ciudad elegante que no dejará indiferente a nadie.

Mundialmente conocida por sus viñedos, cuya edad de oro fue el siglo XVIII, invita a conocer su patrimonio y disfrutar de las rutas entre viñedos y castillos de los alrededores. Una buena excusa para disfrutar del vino francés y de su gastronomía.

Si vienes en coche lo mejor es que busques el parking disuasoria que mejor te venga y dejes ahí el coche. Son gratuitos con la compra de la ida y vuelta del transporte público. El billete turístico cuesta 4,10€ por persona y día. Los parkings se llaman P+R y siempre confluyen con  líneas de tranvía o autobús. Una vez en el centro, si no tienes una ruta planificada lo mejor es ir a una oficina de turismo y que te faciliten un folleto con el mapa y la información más relevante.

La ruta recomendada bordea el centro y va visitando los monumentos más populares. Es una ciudad pequeña, pero hay la opción de coger autobuses turísticos e incluso motocicletas retro con sidecar (69€ por 40 minutos o 139€ por 1h30). Pero a mi parecer, la mejor opción es caminar y descubrir cada rincón. Nosotros empezamos por la plaza de la Comedie donde pudimos ver el Gran Teatro y la casa de Gobineau. Una plaza con vida donde podremos encontrarnos con todo tipo de gente y actuaciones callejeras.

El gran teatro fue diseñado por Victor Louis e inaugurado el 17 de abril de 1780. De estilo neoclásico y 12 columnas corintias que soportan un frontispicio con 12 estatuas. Las nueve musas y las diosas Juno, Venus y Minerva. Detrás de la plaza, en la Rue Mably junto a la iglesia católica, podemos ver la estatua de Goya. Goya decidió exiliarse en Burdeos en 1824.

Adentrarse por el centro histórico de la ciudad, a pesar de la gran cantidad de turistas, es siempre agradable. Visitar sus galerías comerciales y pasear por sus calles antes de continuar con el itinerario que te lleva a ver la porte Dijeaux y el Palais Rohan, actual ayuntamiento, pero que empezó en 1984 como palacio arzobispal. Junto a él, se encuentra la catedral de St-André, de estilo gótico pero origen románico, es el monumento más importante de la ciudad.

La catedral está separada de la torre del siglo XV al este del presbiterio. Fue ordenada construir por el arzobispo Pey Berland. Una torre cuadrangular con contrafuertes. En el interior de la catedral se encuentra uno de los órganos más grandes y hermosos que existen. En el enlace podréis ver una vistas de 360º de la zona.

Grosse Cloche es la siguiente parada, donde encontramos los últimos restos de la antigua puerta defensiva del siglo XIII y actual campanario histórico de Burdeos. La campana fue fundida en 1775 y pesa 7800 kg. Continuamos por la plaza Meynard donde se encuentra la basílica de St-Michel declarada Patrimonio de la humanidad. En su interior se encuentra un retablo del siglo XVII con ornamentos relacionados con la peregrinación a Santiago. La torre,separada de la basílica, mide 114 metros y es el punto mas alto de la ciudad. Es un buen lugar para sentarse en una terraza y tomar un vino.

Un paseo por la ribera del río después de tomar un vino en una terraza es una buena opción para disfrutar de la ciudad durante la tarde. Parando en la puerta de Bourgogne, el puente de piedra, la puerta de Cailhau dedicada al rey Carlos VIII y terminar en la plaza de la Bourse. La plaza mas versallesca de la ciudad se construyó entre 1729 y 1733 albergando la plaza Real y el edificio de la bolsa. Enfrente nos encontramos con el espejo de agua diseñado por el arquitecto y paisajista Michel Courajoud.

Para terminar la visita se puede ir en barco a la ciudad del vino por 2€. Otra de las actividad recomendable es visitar alguno de sus mercados. Y si eres de entrar en museos tendrás unos cuantos a tu disposición.

Para terminar la visita, en la Rue Saint Rèmi, hay muchos restaurantes de todo tipo: japoneses, marroquies, franceses, tailandeses, entre otros donde podrás elegir segun las ganas. Y para terminar una cerveza en un pub irlandes. Yo me decante por el restaurante Fufu Ramen, muy acertado.

Si tienes más días, una opción muy recomendable es visitar la bahía de Arcachon, los viñedos de la zona, ver la recreación de la batalla de La Bataille de Castillon, visitar la Abbaaye de la Sauve-Majeureel Chateau de Cadillac, el Chateau-For de Roquetaillade o los alrededores de Saint-Émilion.

Gracias por visitar mi web, y si te gusta, ¡Comparte!

Lisboa

Read More

Auroras boreales para todos los bolsillos

Read More

Mont Saint-Michel

Read More

Burdeos

Read More

3 Comentarios

  1. Viajar y Otras Pasiones

    ¡Hola Fernando!

    Hace tiempo que tenemos Burdeos en el punto de mira.
    Creemos que este recorrido de un día es perfecto para conocer lo más importante de la ciudad, no? Con un día más, como dices, no nos perderíamos los viñedos!

    Muy chulas las fachadas de los restaurantes, muy “Francesas” y con un toquecito retro.

    Un abrazo

    Responder
    • Fernando Fdez-Oruña

      En un día es suficiente ya que en los alrededores hay mucho que ver como los viñedos o Arcachon.

      Responder
  2. jordi (milviatges)

    También hace mucho tiempo que queremos visitar Burdeos y, por fin, tenemos comprados unos vuelos para septiembre. Me apunto esta ruta Unesco, porque seguro que lo hacemos.
    Un abrazo!

    Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: