Manejo de la cámara, velocidad de obturación, apertura de diafragma y la sensibilidad ISO.

Iniciación a la fotografía

Una vez que tenemos nuestra cámara tenemos dos opciones, usar el modo automático o aprender a usar el modo manual. Espero que sea la segunda porque dejar a la cámara que decida que parámetros usar para tomar nuestras instantáneas sería un gran error.

La fotografía es un arte y cada uno ve las cosas de forma diferente. El modo manual nos va a permitir decidir cómo ese instante va a ser tomado. Tú eres el fotógrafo y eres tú, y no la cámara, el que va a decidir cómo se va capturar esa imagen única.

Por lo tanto, lo primero que necesitas saber son las limitaciones de tu equipo para poder adaptarte a cada situación. Por ello, debes saber que la cámara es una herramienta para captar la luz, la cual, se transformará en la imagen que vemos por el visor.

Esta luz se capta mediante tres pilares fundamentales que debes conocer:

 

  • Velocidad de obturación: es el tiempo que toma la cámara desde que abre el obturador para exponer el sensor a la luz y volver a cerrarlo. Dependiendo de la cámara será más o menos. En mi caso va desde 1/8000s a 30”. Os muestro de forma visual como a altas velocidades congelas una escena y a bajas captas mucha más luz.

Pero a medida que bajas de velocidad provocas trepidación. Por lo general, por debajo de 1/60 se necesita apoyar la cámara para evitar que tu pulso afecte a la toma. Pero depende mucho de si el objetivo está estabilizado o la distancia focal que uses. Sal a hacer fotos y determina, en tu caso, cual es la velocidad mínima que puedes usar para evitar la trepidación.

  • Apertura de diafragma (f): es la apertura máxima o mínima que dispone un objetivo para captar más o menos luz. Cuanto mayor es la f menos luz entrará y viceversa.

La escala estándar es f/1, f/1.4, f/2, f/2.8, f/4, f/5.6, f/8, f/11, f/16, f/22. Y cada paso supone la mitad o el doble de luz según abras o cierres el diafragma. Entre medias de estos valores hay pasos intermedios (2.2, 3.5, etc.) que han surgido a medida que evolucionaba la tecnología para ajustar con precisión la luz captada con el diafragma.

Otro parámetro muy importante a tener en cuenta y que está ligada a la apertura de diafragma es la profundidad de campo. A mayor profundidad de campo mayor nitidez y enfoque y a menor profundidad de campo lo contrario, pero a cambio la zona enfocada resaltará mucho más alrededor de un fondo desenfocado.

  • La sensibilidad ISO: el tercer elemento de captación se encuentra en nuestro sensor. Este dispone de fotodiodos que son los responsables de recoger la información y transformarla en un píxel. Por eso si se amplifica la señal de estos, podemos recoger más luz pero a cambio de perder calidad. Os pongo un ejemplo dejando los parámetros de apertura y velocidad igual y aumentado solo la ISO para que veáis como capta más luz.

 

No todas las cámaras responden igual a los aumentos de ISO. Una cámara como la Canon 800d te permite subir a ISOs de 25600, pero yo no lo subiría por encima de 800-1600 ya que el ruido generado puede arruinarte la foto. En cambio una cámara profesional te permite subir a ISOs muchos mayores sin que afecte a la toma. Tú debes decidir cuál es el tope que consideras óptimo para tus imágenes.

Una vez que entendemos la santa trinidad de la luz podemos exponer correctamente nuestras fotografías adaptándola a cada situación. Y sé que os preguntaréis muchos, ¿pero y si ni con estos tres factores consigo la foto? Pues ahí está la gracia de este arte tan hermoso. Hay que buscarse la vida o con material extra (trípodes, flash, filtros…) o reciclando lo que tenemos a nuestro alrededor, para poder captar lo que queremos.

No siempre será fácil hacer la foto que buscamos y más de una vez nos iremos a casa sin nada aprovechable. Pero llegará el día en que si lo harás y amigo, ese día te subirá tanto la moral que volverás aún con más ganas. No me cansaré nunca de decir que el buen fotógrafo sale de la práctica, podrás tener más o menos ojo, pero si practicas conseguirás grandes resultados.

El modo manual es lo recomendable pero hay situaciones en el que podremos usar los otros modos del dial. En mi caso, uso mucho el modo Av (prioridad a la apertura) ya que hay situaciones en la que al haber tanta luz, sabes que la cámara no va a bajar de una velocidad inferior a la que quieres y te va a permitir captar momentos que suceden muy rápido, sin perdértelos al tener que corregir parámetros. Por lo tanto, dejo a la cámara decidir la velocidad y yo elijo la apertura y la ISO.

Estos es una elección personal y la empleo sobre todo para streetphotography. Ya que son momentos que suceden muy rápido y te puedes perder imágenes como estas:

Tendrás que tener otros factores en cuenta como el balance de blancos y la temperatura de color, la distancia focal, la iluminación o la composición de la escena, pero eso lo irás aprendiendo a medida que practiques. En la entrada “Objetivos y otros extras para acompañar a nuestra cámara reflex” hablaré de alguna de estas cosillas, pero por el momento grabaros a fuego la santa trinidad en la cabeza y no volveréis a tener problemas a la hora de captar esos momentos únicos que rodean vuestra vida.

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